Soy Mary Melgarejo y vengo a poner el pecho por nuestros niños, jóvenes y maestros. Nací y crecí viendo las heridas que deja la falta de oportunidades en mi tierra, Áncash. Por ello creo fervientemente que cada pueblo merece una escuela digna, maestros bien pagados y laboratorios donde los sueños no se queden en papel. Cuando hablo de educación no hablo solo de un número, hablo de que cada niño desarrolle habilidades reales para la vida. Que pueda leer, calcular, investigar y sentir que su futuro está en sus manos y no en la suerte.
Reformar la Constitución: 6% del PBI para la educación
No es un capricho técnico, es justicia. Impulsaré la reforma del artículo 16 de la Constitución Política para asegurar que el Estado invierta no menos del 6% del PBI en educación. Hoy el país invierte solo el 5.1% y eso se traduce en escuelas con techo que deja pasar la lluvia, en aulas sin libros y en jóvenes que deben migrar o dejar los estudios para trabajar por la falta de oportunidades. Una norma que garantice este piso de financiamiento hará que nuestros distritos reciban recursos previsibles y suficientes para planificar infraestructura, capacitación docente, investigación local y accesos equitativos.
La reforma debe ser el compromiso de priorizar a la niñez y la juventud. Con 6% del PBI podremos modernizar la educación técnica en nuestra región, fortalecer universidades públicas y abrir centros de innovación que generen empleo en Áncash. Esto significa más becas, más proyectos productivos para los jóvenes y más inversión en ciencia aplicada a nuestras realidades como pesca, agricultura, turismo y minería responsable.

Propuestas concretas para nuestras escuelas
Estas acciones se financian si garantizamos un mínimo constitucional de inversión. No son sueños: son prioridades claras y medibles que propondré con transparencia y control ciudadano:
1.- Infraestructura segura y conectada: priorizar reconstrucción y equipamiento de escuelas con paneles solares, internet y bibliotecas digitales para que ningún niño quede desconectado.
2.- Maestros con dignidad salarial y formación continua: negociaremos remuneraciones justas y programas de capacitación práctica para tener maestros respetados y estudiantes aprendiendo de verdad.
3.- Educación técnica y vocacional en cada provincia: alianzas con empresas locales para que los jóvenes aprendan oficios con salida laboral en Áncash; no más formación sin mercado.
4.- Investigación aplicada a nuestro territorio: fondos para proyectos que mejoren la productividad agrícola y la gestión del agua, e incentivos para que investigadores jóvenes trabajen aquí y no se vayan.
5.- Acceso y equidad: programas específicos para zonas rurales y comunidades altoandinas, con transporte escolar y aulas interculturales que respeten nuestras lenguas y tradiciones.
Mi trayectoria y trabajo en educación
No llego de afuera a hablar por ustedes. He salido al encuentro de directoras, profesores, madres y padres de familia. He estado en comedores populares, en centros de estudios, en mesas de trabajo con jóvenes emprendedores. Mi experiencia no es sólo de escritorio: he gestionado proyectos sociales que mejoraron servicios locales y coordiné redes comunitarias para emergencias. Conozco el mapa humano de Áncash, es decir sus fortalezas y sus carencias.
Ello me permitió presentar propuestas concretas en foros ciudadanos, he impulsado alianzas con ONGs para llevar capacitación y he trabajado en coordinación con autoridades municipales para mejorar la infraestructura de colegios. Eso me da la experiencia para legislar con sentido práctico: sé qué funciona, qué gestiona la burocracia y qué decisiones necesitan ser tomadas ya, sin excusas. Además, tengo la convicción de que la política debe ser una herramienta cercana: rendir cuentas y escuchar siempre.
Voces del pueblo en educación: propuestas y soluciones reales
Cuando hablo con estudiantes me cuentan que quieren salir adelante sin tener que dejar su hogar. Cuando hablo con madres me piden seguridad y colegios que formen para la vida. Cuando escucho a maestros, piden respeto y condiciones para enseñar. Esas voces son las que construyen mi agenda de políticas participativas, con presupuesto asegurado y evaluación ciudadana.
Mi propuesta de llevar el 6% del PBI a la Constitución no se hace para inflar estadísticas; se hace para devolver dignidad y oportunidades. Con recursos constantes podremos implementar programas de evaluación formativa, llevar docentes especialistas a zonas desfavorecidas y promover programas de orientación vocacional que conecten la formación con la economía regional.
Unidos por la educación: invitación a concientizar y reafirmar mi compromiso
Compadres y compatriotas de Áncash: la educación es la herramienta más poderosa que tenemos para transformar nuestras vidas. No es algo que dejamos al final del presupuesto: es la base de todo progreso. Les invito a que participen: que exijan transparencia en el gasto público, que vigilen sus escuelas, que propongan y acompañen las decisiones. Les pido su voz y su voto para que juntos garanticemos que la reforma del artículo 16 sea realidad y que el 6% del PBI llegue para qué realmente importa: nuestros niños, nuestras familias y el futuro de nuestra tierra.
Yo, Mary Melgarejo, asumo el compromiso de pelear en el Congreso por Áncash, de trabajar con alcaldes, maestros y comunidades, y de no dejar de escuchar hasta que cada escuela tenga lo que necesita. Si me dan la confianza, seré su diputada luchando todos los días para que la educación deje de ser una promesa y se convierta en derecho. ¡Vamos a defender nuestras escuelas y a construir el futuro que nuestros hijos merecen!
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